Homo vespa es un proyecto de autonomía editorial que publica y difunde textos, fotografías y videos inéditos de política, filosofía, literatura y crítica social. Nuestro ambición es modesta, doble, y algo desaforada: la reflexión de la realidad y la creación de nuevos mundos.
Lo más seguro es que el próximo presidente de Brasil sea Jair Bolsonaro, un ex militar de derecha que lo mismo está a favor de la tortura o las privatizaciones que en contra de las luchas por la igualdad de homosexuales, mujeres y negros. Aunque aún falta la segunda vuelta, parece difícil que pierda un candidato que en la primera votación del domingo 7 de octubre acaparó más del 46% de los votos. Este escenario vuelve a poner sobre la mesa una de las discusiones más relevantes para la izquierda en todo el mundo: ¿es aún posible transformar la realidad hacia una mayor igualdad desde la izquierda electoral?
Desde hace décadas, se ha señalado que la izquierda que se concentra en tomar el poder a través de las elecciones suele hacerlo con acuerdos, políticamente muy costosos, con sectores reaccionarios. Además, los partidos de izquierda sacrifican sin muchos escrúpulostoda noción de ética que no les sea de utilidad inmediata: para sacar adelante susprogramas recurren a las mismas estructuras y prácticascorruptas que sus opositores. Finalmente, en caso de que dicha izquierda logre implementar algunas medidas de apoyo a la población, normalmente no afectan un ápice las estructuras de dominación políticas y económicas que rigen las sociedades.
A menudo, esta estrategia pragmática golpea con un devastador reflujo. Al repetir las mismas prácticas de negociación que denuncian, los partidos de izquierda acumulan con rapidez montañas de corrupción que sus votantes atestiguan con decepción y creciente enojo. Una crítica sociológica mucho más profunda reside en el hecho de que la izquierda electoral no suele hacer nada para cambiar la cultura consumista y de indiferencia política,pues su organización responde de manera casi exclusiva a los tiempos electorales.
El primer resultado del pragmatismo de izquierda es el hartazgo de la población que observa las mismas muestras de insensibilidad, corrupción y decadencia que rechazan de los gobiernos de derecha. Por otro lado, los empresarios que apoyan a partidos de izquierda suelen retirar su apoyo si vislumbran otras opciones que les permitan mayores ganancias. En términos sociológicos es especialmente lamentable que aquellos pobres quealcanzan mejores niveles de consumo, decidan votar después por opciones de derecha que les garanticen seguridad y respeto a los precarios logros económicos que obtuvieron gracias a los programas implementados por los gobiernos de izquierda.
Las nuevas clases medias se tornan, como casi siempre son, sectores reaccionarios que se dejan llevar por discursos que dicen luchar contra la corrupción de la clase política y defienden la decencia, la propiedad, la estabilidad, y los escasos privilegios que los sectores, antes desfavorecidos, consiguieron en los últimos 20 minutos. Por ejemplo, es posible que los gobiernos de izquierda en Brasil desde Lula catapultaran a unos 30 millones de brasileños fuera de la pobreza; no pocos de esos millones hoy están votando por un candidato de derecha que les promete estabilidad y luchar contra la corrupcióncon la mano dura del general autoritario.
Cosas similares se han visto en Argentina, España, Alemania, Chile, EEUU o Francia, por nombrar algunos.
Los gobiernos de esta forma van de la izquierda moderada a la ultra derecha en un movimiento pendular en que ambos polos se diferencian cada vez menos.
No es difícil ver la importancia que la elección de Brasil tiene para México: aunque sea terrible decirlo, después de AMLO, lo más probable es que gane en México alguna opción electoral de inconfundible derecha que haga eco de lo más detestable de nuestro clasismo, racismo y misoginia. Ya existen rasgos de ese tipo en el PRI, el PAN y por supuesto MORENA. Recordemos que ahora mismo el conservador PES (Partido de Encuentro Social) ya está en el poder gracias a una alianza con Andrés Manuel López Obrador.
El péndulo se mueve de nuevo.
Este trabajo forma parte del proyecto Homovespa: un proyecto de autonomía editorial que publica y difunde contenidos inéditos de política, filosofía, literatura y crítica social. Para adherirte al proyecto suscríbete y recibe todas las publicaciones a tu correo en formato de libro electrónico y distintos beneficios por tarifa. Hay suscripciones desde 50pesos mensuales. ¿Prefieres no hacer pagos por Internet? Escribe en nuestra página de seguidoreso a ometeotlram@yahoo.com.mxy pregunta por las opciones de pago en OXXO o por transferencia bancaria.
A LA SOCIEDAD CIVIL Y A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES E INTERNACIONALES:
Video: Heriberto Paredes
A 50 años de la masacre de Tlatelolco, optamos por la memoria viva. Conmemorar y honrar al movimiento estudiantil y social de 1968 exige continuar la lucha por las libertades democráticas.
Ni memoria embalsamada ni héroes de bronce, la memoria histórica convoca a superar la añoranza estéril para dar lugar a señales y símbolos que hagan evidente la relación entre el pasado, el presente de lucha y el futuro deseado. De ahí que decidimos instalar este antimonumento al 68 en el Zócalo de la Ciudad de México.
Este símbolo escultórico concreta la consigna ni perdón ni olvido y conmemora un acontecimiento trágico de nuestra historia. La represión y la feroz respuesta del Estado parecen no acabar de acontecer, se suceden las masacres y la impunidad. Estado cómplice, Estado omiso: es y fue el Estado.
Las demandas de 1968 siguen vigentes y con este antimonumento señalamos responsabilidades y reiteramos que nuestra lucha no claudicará jamás, hasta que haya verdad y hasta que haya justicia.
Exigimos castigo a los responsables de entonces y de ahora. Exigimos respeto y justicia para todas las luchas populares, la libertad de los presos políticos y la presentación con vida de los miles de desaparecidos +43.
Exigimos a las autoridades el respeto a este símbolo de resistencia de la memoria viva que materializa la vigencia y nuestra incansable lucha por las libertades democráticas del pueblo de México.
Denuncia
del desalojo violento en contra de la comunidad otomí
en la Colonia Juárez el 19 de septiembre de 2018
Ciudad
de México a 19 de septiembre de 2018
A
la Comisión Sexta del EZLN
Al
Congreso Nacional indígena
Al
Concejo Indígena de Gobierno
A
la Sexta Nacional e Internacional
A
las organizaciones, colectivos e individu@s y adherentes a la Sexta
A
los medios de comunicación, independientes, alternativos o como se
llamen
DENUNCIA
DE HECHOS
33
años de los sismos de 1985 y a un año del pasado sismo del 19 de
Septiembre.
Hoy
son doblemente damnificados, por la naturaleza y por la violencia
estructural del Estado.
El
día de hoy, jueves 19 de septiembre del 2018, a las 9:30 de la
mañana en el inmueble ubicado en la calles de Roma 18 y Calle de
Londres 7, en la Col. Juárez se encontraban cuatro estudiantes de
la licenciatura en Pedagogía de la Universidad Iberoamericana con la
Dra. Luz María Stella Moreno Medrano, muy específicamente, en la
esquina de las calles Milán y Roma de la colonia Juárez cuando
alrededor de 60 hombres vestidos de civiles, llegaron directamente a
golpear a los adultos mayores, a las niñas y a los niños, a las
compañeras y compañeros de la comunidad indígena OTOMÍ, residente
en la CDMX. Es importante destacar, que los compañeros de la
comunidad indígena otomí, son integrantes del CNI y del CIG.
Quienes, en el pasado proceso de apoyo ciudadano a MariChuy
estuvieron presentes en esa jornada de lucha. Y esta comunidad, tiene
dos Concejales ante el CIG.
Los
niños y las mujeres salieron corriendo asustados, acababan de
despertar y fueron brutalmente agredidos y desalojados de sus tiendas
de campaña, que habitan hace 365 días, que habitan hace un año,
pues vale la pena decir, que el inmueble de referencia en el que
habitan, fue declarado como un inmueble de alto riesgo estructural,
por las afectaciones que sufrió el pasado 19 de septiembre.
Las
mujeres sacaron lo que pudieron de sus casa, se subieron a algunos
niños en la espalda y algunas personas sacaron los tanques de gas
porque la gente gritó que el grupo agresor tenía armas e incluso
habían prendido fuego en algunas zonas, usando cloro y cerillos. La
gente de Roma 18 sacó piedras y palos, picos para agricultura. Había
varias mujeres agrupadas en la puerta del Museo del Chocolate, los
niños abrazaban a sus mamás y abuelas llorando y salieron después
de las 10 de la mañana corriendo, huyendo por la calle Roma en
dirección a Reforma. Los niños y las mujeres se agruparon en la
esquina de la calle Viena y Milán, para protegerse de las
agresiones.
El
desalojo tenía la instrucción y disposición de más de 400
granaderos, más de cien cargadores, y la determinante decisión de
desalojar a más de 70 familias de la comunidad indígena otomí
residente en la CDMX, que de paso está decirlo, no estaba dentro del
inmueble, se han mantenido durante todo un año en el campamento de
damnificados
Otro
testimonio, podemos presentar, pues otra compañera que da clases a
la comunidad otomí, a la altura del Museo de Cera, en la calle
Londres, siendo ya las 10:00 am, se dio cuenta que había decenas de
policías y granaderos cerrando el acceso a las calles y al tránsito
vehicular. Muchas mujeres, hombres y jóvenes estaban sacando cajas
con cosas mientras policías entraban y salían del predio. Había
mucha gente tomando fotos y grabando lo que estaba sucediendo, pero
había mucha tensión entre los habitantes del predio y los policías,
mientras varios locales observaban desde las rejas del museo de cera,
comentando que “ya era hora que los sacaran de ahí” por “flojos
y aprovechados” y que ojalá los lincharan. Dando la vuelta a la
calle, nuestros compañeros se percataron que había jóvenes y
hombres con picos y palos, y entre ellos se levantaban la playera
para que los otros vieran si los habían lastimado en la espalda
baja. Había una persona en silla de ruedas a media calle, esperando
a que alguien lo ayudará a retirarse de la zona.
POR
TODO ELLO, DENUNCIAMOS
La
violencia con la que actuaron los granaderos y golpeadores sin tener
una orden de desalojo, en contra de la comunidad Indígena Otomí
residente en la CDMX, específicamente en la colonia Juárez,
denunciamos la intimidación y agresiones perpetradas a las mujeres y
los niños y niñas de la la comunidad.
Los
mensajes discriminatorios y excluyentes de los vecinos de la zona
Juárez quienes consideran a los miembros de la comunidad Otomí un
problema más que como sujetos de derechos sociales que han estado
demandando por más de 30 años el derecho a una vivienda digna.
La
agresión cometida en contra del compañero Diego García Bautista
quien ha dado seguimiento a las peticiones por una vivienda digna de
la comunidad otomí desde hace años y quien fue brutalmente agredido
por la policía, pues cuando se acercó a exigir, se presentara uan
orden de desalojo, fue sometido por un cuerpo de granaderos, quienes
le robaron dos celulares, uno de ellos con que se transmitía en vivo
el desalojo que se estaba llevando acabo, fue goleado fuertemente,
con una luxación en la mano, y afectado del cuello y golpeado
fuertemente, lo peor es que señalaron que era el responsable de
incitar a la violencia, y hablaron con toda impunidad, que indicara
dónde estaban las armas, donde estaba la droga. Esto habla de lo
fácil que es imputar y criminalizar la protesta social.
DEMANDAMOS
Exigimos
el cese inmediato de la represión y violencia contra la comunidad
indígena Otomí y los colectivos, organizaciones y compañeros que
se solidarizan con su causa, y se manifiestan en contra del uso de la
fuerza policíaca y valiéndose además, golpeadores civiles.
Exigimos,
al gobierno de la CDMX, saliente y entrante, seguridad para las
familias de la comunidad indígena otomí.ç
Exigimos
la inmediata atención médica, psicológica y de alimentación en
especial de niños, niñas y mujeres, que salieron en condiciones
inhumanas huyendo de sus hogares, y hoy reportábamos un saldo de más
15 personas lesionada gravemente.
Exigimos
la inmediata atención a sus demandas de vivienda, después de las
constantes tensiones durante más de 30 años por parte de las
autoridades capitalinas.
Exigimos,
el respeto a la lengua, cultura e identidad de los pueblos u
comunidades indígenas.
Exigimos
el respeto a los derechos humanos y garantías individuales de todos
los ciudadanos y en particular la comunidad indígena que está
ocasión fue violentada en todos sus derechos.
Exigimos
que se elimine el racismo y la discriminación que se vive de manera
sistemática contra los pueblos indígenas.
Exigimos
a las autoridades capitalinas y federales atender este caso de manera
inmediata y atender los derechos sociales de la comunidad Otomí
otomí en la colonia Juárez y Roma de la CDMX.
Cerramos
este informe, con la denuncia que a más de 10:00 Hrs. del desalojo.
No han acreditado la orden con la que se llevó a cabo esta acción.
También
resolvimos, mantenernos en guardia del inmueble, y en campamento
fuera del inmueble.
Homo vespa es un proyecto de autonomía editorial que publica y difunde investigaciones, fotografía, video y textos originales sobre política, filosofía, literatura y crítica social. El proyecto tiene un particular interés en la colaboración con comunidades indígenas. El financiamiento del proyecto proviene exclusivamente por suscripción de sus patrocinadores.
Caralibro agosto 2018
Índice
Sociedad: el hormiguero y su debate
1. Juan Ramón el marrullero y el 68
2. Cuando en la UNAM
descubren el agua tibia
3. Elba Esther:
lágrimas de libertad
4. Sobre la
necesidad del aborto retroactivo
Filosofía: el
pensamiento que vive
1.De purcoespines
y buenas maneras
Fotografía: la luz
que habla
1. Graciela Iturbide
Literatura: palabra
hecha realidad
1. Ciudad de
México: otro regreso
2. Anti-reseña:
Patria o muerte
Memética: la nueva
sabiduría
1. Las inocencias
de Javidu
2. Fauna Tóxica
Eventos
1. Foro "El
México de arriba frente al México de abajo y a la izquierda, después del 1o. de
julio"
Denuncias
1. Tierra, sí; aviones,
no
Sociedad: el hormiguero y su debatee
Juan
Ramón el marrullero y el 68
Francisco Barnés de Castro fue un químico que llegó a la rectoría de la
UNAM con aún menos habilidades políticas que méritos académicos. No es extraño:
las virtudes que más premia la burocracia universitaria —especialmente a esos
niveles— son saber cuando alinearse, cuando no hacer olas, y cuando defender
los intereses del gobierno que te pone en el puesto. Sin embargo, Barnés no
logró imponer las cuotas en la UNAM como se lo requería el gobierno en 1999.
Las torpezas de porro bravucón ya no servían de nada con el conflicto
estudiantil atascado en noviembre de ese año. Barnés era un elefante epiléptico
en cristalería y se necesitaba un caballero.
Juan Ramón de la Fuente fue el cambio ideal antes de los penales.
Sonriente, afable y comprensivo, Juan Ramón promovió, con habilidad
insuperable, un plebiscito dirigido a la comunidad universitaria, que después
utilizaría su jefe Ernesto Zedillo Ponce de León para legitimar la entrada de
la Policía Federal Preventiva (PFP) a Ciudad Universitaria con el fin de romper
la huelga. Es cierto, para entonces la huelga llevaba más de nueve meses y el
Consejo General de Huelga (CGH) estaba más que fragmentado. Yo pertenecía a un
sector estudiantil de «moderados» que siempre rechazó al perredismo de ese
entonces. Ser «moderado», para los que apoyamos hasta el final el movimiento
estudiantil, nunca significó estar en contra de la huelga ni dejarse cooptar
por la izquierda institucional que tanto se había alimentado de la organización
estudiantil previa, el llamado «CU histórico». Ahí estaban, ya desde entonces,
los Fernando Belaunzarán, los Oscar Moreno, los Adolfo Llubere para dar clases
de como pudrirse en las cloacas de la política partidaria.
Aunque en medio de la fragmentación y decadencia del CGH muchas voces ya
no fueran escuchadas, nadie se atrevería a desear la represión ni siquiera en
voz baja. Cuando, después del plebiscito, la PFP entró a CU en febrero del año
2000, centenas de compañeros fueron encarcelados bajo cargos que iban desde el
despojo hasta el motín y el terrorismo. Los que escaparon o no estábamos, por
suerte, durante la represión en CU organizamos, en los días subsiguientes,
marchas tristísimas, mítines desolados, boteos
de desespero; pedimos durante meses que nuestros compañeros salieran de la
cárcel. Vi, en esas movilizaciones, a multitud de compañeros que no rechazaron
el plebiscito, pero que nunca aceptarían que la PFP entrara a reprimir al
movimiento estudiantil. No había nadie que no caminara contrariado, lloroso,
lleno de ira y desatino. La verdad no histórica, que es la que siempre tiene
tintes de verdad, es que Juan Ramón de la Fuente usó ese plebiscito como el que
usa una piñata bien pintada para esconder una granada. Con un par de golpes
maestros, el refinado rector de la UNAM le enseñó a toda mi generación como se
conduce un político «eficiente».
Hoy Juan Ramón de la Fuente da pláticas sobre el movimiento estudiantil
de 1968; supongo que quienes lo invitan deben pensar que es necesario renovar
el realismo mágico. Por su parte, Andrés Manuel López Obrador postula a Juan
Ramón como embajador ante la ONU y propone «una consulta» sobre un aeropuerto
que ya lleva miles de millones avanzado y que ha sido rechazado, desde hace
años, por el pueblo de Atenco y el resto de las comunidades aledañas.
¿Consultas y plebiscitos?: los hombres envejecen; sus marrullerías no.
Intervención
de exhuelguistas de la UNAM durante la conferencia de Juan Ramón de la Fuente
en la Fundación Elena Poniatowska.
Cuando
en la UNAM descubren el agua tibia
El agua tibia es mucho más importante de lo que la gente quiere pensar.
Cada vez que algún amigo tiene problemas de presión, le duele la cabeza o está
agotado crónicamente, sale con los triglicéridos o el azúcar altos o
ligeramente altos, me acuerdo de lo mismo. No son pocos; a estas alturas deben
ser el 80% de mis conocidos. Cuando les menciono el "síndrome
metabólico" suelen mirarme con esos ojos que me dedican los días en que
soy especialmente irritante. En este caso, no me importa: he visto de cerca los
estragos de este problema en mi familia prácticamente desde que tengo memoria.
Además, no me escapo: a los 30 años tuve un colapso por síndrome metabólico que
me obligó a volverme al menos 60% vegetariano. Yo y mi intestino lo
agradecemos.
En el fondo es simple: un niño o un adulto deberían consumir mucho menos
carbohidratos de los que se consumen normalmente en este país: en efecto, menos
sopita, pan de dulce, empanizados, tortilla o pizza. En particular nadie
debería tomar, de ser posible nunca, una botella de refresco o de jugo de fruta
procesado. Nunca o “casi nunca” no es ninguna exageración para una cultura que,
por ejemplo, aprendió que la comida en familia es presidida por la Coca Cola
tamaño familiar sobre la mesa y que no sabe hacer fiestas de niños sin
toneladas de dulces como premio.
Escuchen a la endocrinóloga Ana Lilia Rodríguez Ventura quien, a
diferencia de las investigadoras de la UNAM, sabe que este problema es una más
de las dimensiones de la explotación capitalista. A diferencia de las
“unamitas”, es evidente que ella ha tenido que atender a gente que muere por
estas causas y las dificultades que entraña aprender urgentemente a hacer las
cosas de manera distinta. Aunque nos duela, su radicalidad no tiene
desperdicio. Casi que la incluyo en mi “Libreta de amores
improbables” junto a Mónica Belucci, Isabelle Stengers y Anita Tijoux.
En conclusión, no estoy seguro de que haya droga más potente y menos
objetada que el azúcar; tampoco estoy seguro de que haya tragedia más
frustrante que la negligencia mexicana.
Conferencia de prensa por Myriam Velasco, Marcia
Hiriart (investigadoras del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM) y Ana
Lilia Rodríguez, endocrinóloga de diversas instituciones de salud.
Da click
en la imagen para ver el video.
Elba
Esther: lágrimas de libertad
Elba Esther Gordillo está libre de nuevo: inunda con su candor, su
convicción y su compromiso la excelencia de la educación pública, laica y
gratuita. Elocuente y lacrimógena lanza a los maestros a una cruzada por una
educación mexicana de calidad “de clase mundial”. Ella se lanza, por supuesto,
a otra cruzada: la que mueve votos, clientelas, apoyos y contubernios de eso
que llaman la realpolitik”.
Da click
en la imagen para ver el video.
Sobre la necesidad del aborto retroactivo
Hay días en que no sólo es imperativo estar a favor del aborto; sino que
hay que lamentar que no pueda aplicarse de forma retroactiva en casos de
imbecilidad irremediable.
Filosofía: el pensamiento que vive
De
purcoespines y buenas maneras
El muy amable y dulce Schopenhauer parece que se robó la descripción más
precisa de las habilidades sociales de muchos de nosotros con algunos siglos de
antelación. Lo peor de todo es que la evolución no nos dotó a algunos
puercoespines con talento, siquiera mínimo, para las buenas maneras.
"Unos puercoespines se juntaban mucho en una fría noche de invierno
para evitar congelarse con el calor mutuo. Pero pronto sintieron las púas, lo
que volvió a distanciarlos. Cuando la necesidad de calor los volvió a
aproximar, se volvió a repetir el mismo problema, de tal manera que oscilaron
entre los dos males hasta que encontraron la distancia adecuada entre ellos en
la que mejor podían resistirlo. Así empuja la necesidad de compañía, surgida
del vacío y de la monotonía del propio interior, a que se junten los hombres,
pero sus muchos atributos repugnantes y errores insoportables vuelven a
separarlos. La distancia media que al final encuentran, y en la que pueden
durar un estar en compañía, es la cortesía y las buenas costumbres. A aquel que
no se atiene a esa distancia se le grita en Inglaterra: "Keep your
distance!" Así sólo se satisfará de manera imperfecta la necesidad de
calor, pero a cambio no se notarán los pinchazos de las púas. No obstante,
quien tenga un calor interior propio prefiere mantenerse alejado de la sociedad
para no dar lugar a quejas ni recibirlas."
Arthur Schopenhauer. Parerga y Paralipómena.
Fotografía: la luz que habla
Graciela
Iturbide
La tremenda mujer que anida aves en los ojos, en la luz, en la foto.
Literatura: palabra hecha realidad
Ciudad
de México: otro regreso
Después de casi un año de ausencia y una vida bastante nómada y movida,
regreso a la Ciudad de México. Detrás de sus colores que hierven y de su dolor
chillante, sus calles me llaman como siempre lo han hecho:
Ciudad de México I
Como desenterrado de su vientre de metal, la ciudad me levanta.
Su lujuria de concreto resuena aún en mis paredes.
No hubo entrega: sabemos los dos que siempre fui suyo.
Aunque quiera seducir sus muslos,
le robaría su boca para repudiarme.
Aunque me tuviera piedad,
terminaría pidiéndole que me asesinara.
Aunque perdonara mi insolencia,
tomaría una de sus plazas, una esquina, la garganta de un semáforo, para
desangrarme.
La ciudad se levanta: vestida con mi piel se marcha. Como a unPatroclo,
arrastra mi carne por sus aceras.
Desollado le sonrío: ni siquiera mi muerte fue alguna vez mía.
Anti-reseña:
Patria o muerte
Nada puede estar totalmente perdido si en un libro sobre la muerte de
Hugo Chávez hay una historia de amor entre niños. No es que sea experto; todo
lo contrario: lo más probable es que se trate de envidia. Mi timidez infantil
―que no ha cambiado tanto después de décadas de deriva afectiva― siempre fue un
obstáculo. En la primaria me impidió declararle mi amor eterno a Nora: una niña
morena, alta, de ojos rasgadísimos y cabello azabache que terminó siendo novia
de unos de esos “mejores amigos” que el tiempo nos enseña que lo más piadoso es
desearles la lepra o el empalamiento en la picota.
Con mucha más osadía que yo, el Vampiro y la Mariposa, sin reparar en las
diferencias de orden zoológico, deciden fugarse de un mundo que ya los había
condenado al olvido. Nadie entiende de vampiros que huyen no de la luz del
mundo, sino de su obscuridad; ni de mariposas que mienten no para sentirse
otra, sino para no marchitarse de llanto en medio de la muerte.
Alberto Barrera Tyszka al parecer quiso escribir un libro sobre la
demagogia y el mesianismo de Hugo Chávez. Es un libro regular: su mayor virtud
es estar infectado por una historia secundaria que demuestra que si la política
es casi siempre insulsa, un beso lleno de sorpresa a los diez años redime
cualquier fracaso del mundo.
Memética: la nueva sabiduría
Las
inocencias de Javidu
Fauna
Tóxica
Eventos
Foro
"El México de arriba frente al México de abajo y a la izquierda, después
del 1o. de julio"
Dale click a las imágenes
para ver los videos de las participaciones.
1.Participación de Heriberto Salas.
Concejal del Concejo Indígena de Gobierno por parte del pueblo Nahua del
Valle de México y preso político a raíz de su participación en la resistencia
de Atenco.
2.Participación de Gloria Muñoz Ramírez.
Directora del portal Desinformémonos
3.Participación de Luis Ramírez Trejo.
Escritor y filósofo, creador del proyecto Homo vespa.
4. Participación de Javier Hernández Alpizar.
Filósofo y articulista
5. Participación de Hermann
Bellinghausen.
Articulista y periodista
6. Participación de Juan Villoro.
Escritor.
Denuncias
Tierra, sí;
aviones, no
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